La certificación WHQL (Windows Hardware Quality Labs) es un proceso por el que se ejecutan una serie de pruebas con hardware o software de otros fabricantes (distintos de Microsoft) y los archivos de registro resultantes se remiten a Microsoft para su examen. Durante el procedimiento, es posible que Microsoft ejecute sus propias pruebas con una serie de componentes, como, por ejemplo, diferentes tipos de hardware o ediciones de Windows.